Nuestra filosofía es estimular, proteger y recompensar toda acción y pensamiento que desarrolle el Espíritu Grande.
El propósito fundamental de todos los que integramos Urbi, el fin por el que comprometemos nuestro esfuerzo, talento y recursos personales, es que en la legítima búsqueda de un patrimonio personal y familiar podamos crear un espacio más, junto al de nuestras familias y de la sociedad, para explorar nuestras posibilidades humanas, nuestras potencialidades internas, es decir, nuestro potencial de Espíritu Grande, en beneficio de nosotros mismos, nuestras familias, nuestro grupo y nuestro país.
El individuo es el motivo y la razón de ser.
Espíritu Grande es la consciencia plena de que somos parte de un todo: la alegría de todos, el dolor de todos, el beneficio de todos. Nuestros valores son la base sobre los cuales se erige nuestra operación y dictan la manera de conducir nuestras acciones, en la incansable búsqueda de la congruencia entre el decir y el hacer.
En nuestra empresa son prioritarias la libertad individual, la salud y la dignidad humana, por encima de todo interés de grupo o consideraciones de orden económico.
Desde la visión del hombre como fuente del bien, desarrollamos toda nuestra filosofía, que es un compromiso de acción.
La gente con Espíritu Grande o con potencial de desarrollarlo se caracteriza por tres grandes virtudes: