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Como en todas las cosas, tu casa también se desgasta con el uso y el tiempo. Para que puedas disfrutarla en las mejores condiciones durante el mayor tiempo posible, es necesario darle un mantenimiento adecuado y periódico, mismo que ayudará a incrementar el valor de tu casa, es decir, la plusvalía de tu patrimonio familiar.

Si el periodo de garantía sobre algún concepto ya no estuviera vigente, procura ayuda especializada lo antes posible. Esto no solo es más seguro y evita riesgos sino que a menudo resulta más barato pues tu necesidad se resuelve antes que sea mayor.

En todo caso, es importante que tengas a la mano los teléfonos de los proveedores de servicios (electricistas, plomeros, jardineros, etc.) (y de los organismos públicos y de atención ciudadana (Luz, Gas, Agua Potable, Cruz Roja, Cruz Verde, Seguridad Pública, Bomberos).

Evita hacer después una inversión mayor, sigue nuestras recomendaciones:

1. Estructura

Si vas a realizar alguna remodelación o ampliación, es recomendable seguir el Anteproyecto de crecimiento de la casa que te entregá la empresa constructora y realizar las preparaciones y adecuaciones necesarias para evitar daños a la estructura de tu casa. Consulta a un técnico especialista para el desarrollo del proyecto y la construcción de la obra de tu casa. Evita golpear fuerte o hacer perforaciones grandes o profundas en los muros, losa o zonas no recomendadas en el proyecto de crecimiento, ya que puede dañarse la estructura, el acabado o las instalaciones existentes en la zona afectada.

Protege la cimentación y los muros de la humedad, de lluvias o riego de jardines, construyendo banquetas de concreto en el perímetro de la casa (donde sea posible).

Evite sobrecargar con objetos o equipo las lozas (azotea o entrepiso, de ser el caso), ya que la concentración de carga puede afectar la estructura de las mismas. En el caso que tengas un área jardinada en tus patios, protege la cimentación y acabados de las fachadas, colocando una banqueta perimetral de por lo menos 60 cms. Y cuidando de no sembrar árboles con raíces agresivas que puedan dañar tu cimentación. Vigila la cantidad de agua que aplicas a tu jardín, evitando que se anegue de agua.

2. Acabados

Fachadas: el sol, tierra y humedad la dañan. Aplica una o dos capas de pintura vinílica por lo menos cada año. Selecciona un color de acuerdo a la gama recomendada o el mismo que su casa posee actualmente. Si algunos muros de la fachada de tu casa no tienen aplanado o textura, es necesario aplicar una textura similar o igual al de la fachada y terminar con la aplicación de pintura vinílica, asÌ evitarás humedad o filtración en caso de lluvias.

Muros y losa interior: evita el deterioro aplicando pintura (esmalte semi-mate en baño y cocina, y vinílica en el resto de la casa), por lo menos cada 2 años. Descascara previamente las zonas afectadas y resana las despostilladuras o fisuras. Recuerda no golpear fuerte los muros o losa, ya que esto puede dañar el acabado. Evita la aparición de hongos manteniendo ventilada todas las habitaciones de tu casa.

Azulejos en regadera: en caso de deterioro de la boquilla, aplica un sellador y emboquilla de nuevo las piezas para evitar su desprendimiento. Mantenlos libres de restos de jabón y hongos lavando periódicamente con líquidos comerciales especiales. No utilices ácidos directamente en las piezas.

Loseta vinilica y zoclo: (aplica sólo en caso de que el tipo de casa lo contemple).

Evita arrastrar muebles u objetos pesados, ya que puede rayarse. En caso de derramarse agua, procede rápidamente a secar la zona. Para proteger y darle brillo, es conveniente aplicar una cera especial para el caso. Si llegaran a aparecer residuos de pegamento por los bordes de las piezas vinílicas, talla la zona con una fibra suave, posteriormente enjuague y aplica una cera especial para pisos.

3. Impermeabilización

Losa de azotea: para evitar el deterioro, es necesario aplicar un mantenimiento general a su impermeabilización por lo menos cada año. Pon especial cuidado en aplicar el mantenimiento en pretiles y salidas de instalaciones que están en la azotea. Si vas a realizar alguna actividad o instalación en la azotea, no dañes la impermeabilización con tráfico de personas o el arrastre de material u objetos. En caso de ocurrir, realiza una reparación inmediata aplicando un impermeabilizante igual o similar al que ya tiene. No almacene basura, material, mobiliario o equipo sobre la losa de azotea, ya que esto deteriora la impermeabilización y/o almacena humedad en caso de lluvias.

4. Instalación hidraúlica

Tubería: en caso de realizar perforaciones en muros o pisos, cuida de no dañar la tubería existente en la zona de trabajo.

Llaves, regadera y accesorios: no las fuerces o golpees. Cambia el empaque en el caso de gotera. Verifícalas periódicamente y límpialas de la acumulación de sarro o sedimentos.

5. Instalación sanitaria

Tubería: en caso de realizar perforaciones en muros o pisos, cuida de no dañar la tubería existente en la zona de trabajo.

Desagues y coladeras: mantenlos libres de basura, desperdicios u otros materiales que puedan obstruirlos.

Lavabo y sanitario: no arrojes basura o papeles ni permitas la acumulación de otros objetos que puedan obstruirlos. Mantenlos libres de sarro con una limpieza periódica con líquidos especiales. No golpees los muebles sanitarios, ya que podrían despostillarse o fisurarse. No permitas que se sobrecargue peso sobre el lavabo, ya que podrÌa desprenderse de la pared.

Registros: mantenlos cubiertos con su tapa, retírala sólo para una limpieza periódica para mantenerlos libres de sedimentos o deshechos. Al mover la tapa de los registros evite golpearla para evitar que se quiebre o fisure.

6. Instalación eléctrica

Tubería: en el caso de realizar perforaciones en muros o losa, cuida de no dañar la tubería existente en la zona de trabajo.

Contactos y salidas: evita sobrecargar las líneas procurando no conectar varios aparatos eléctricos en un mismo contacto o salida, ya que no están preparadas para esto. En caso de que tengas niños, protege los contactos con plásticos especiales. Revisa las clavijas y cordones de tus aparatos y en caso de algún corto circuito, desconecta el aparato que lo generá y baja el fusible ubicado en el centro de carga antes de realizar una inspección. Nunca utilices instrumentos metálicos sin aislante. Consulta a un especialista en caso necesario.

Medidor eléctrico: no alteres su capacidad y no conectes equipo eléctrico directo. Hay que mantenerlo libre de polvo u objetos extraños. No utilices objetos extraños en la sustitución de fusibles. Durante el periodo de lluvias es conveniente mantenerlo protegido con un plástico. En caso de algún problema, llama a un técnico especialista o a la compañía de luz de tu localidad para su evaluación.

7. Instalación de gas

Tubería: en caso de realizar perforaciones en muros o piso, cuida de no dañar o golpear la tubería o conexiones existentes en la zona de trabajo.

Verifica que estén bien conectadas las conexiones de tu calentador de agua, estufa y cilindro de gas. Es necesario dar mantenimiento -por lo menos anualmente-, a tu calentador y estufa, y verificar que no existan fugas.

8. Puertas, ventanas y cerrajería (aplica sólo en los casos en que el tipo de casa lo contemple)

Principales, de servicio y/o interiores: no azotar o golpear puertas, ya que esto debilita la instalación de las bisagras. No las maltrates y evita reparaciones futuras.

Las puertas de madera o aglomerados requieren limpieza periódica con una franela seca, y la aplicación de barniz o pintura esmalte por lo menos cada 2 años. Evita la humedad. Las puertas multipanel requieren una limpieza periódica con una franela húmeda. Las puertas metálicas requieren una limpieza periódica con una franela húmeda y la aplicación de pintura esmalte por lo menos cada 2 años.

Ventanas: hay que dar mantenimiento al riel de la ventana cada seis meses para mantenerlo libre polvo o basura que obstruya su funcionamiento. Reemplaza el sellador o silicón por lo menos cada año. Sustituye el empaque o guardapolvo en caso de que esté deteriorado.

Cerrajerría: dale una limpieza y lubricación periódica, no las fuerces o golpees.

9. Muebles de baño

Lavabo: evita golpearlo. No permitas que se recarguen en él o coloquen sobre éste objetos pesados, ya que puede desprenderse. No utilices ácidos o limpiadores no adecuados para su limpieza.

Sanitario: evita golpearlo. Revisa permanentemente el flotador del tanque y el tapón del empaque para verificar el llenado de agua. Verifica que no existan fugas en el sellado con el piso.

10. Calentador de agua (aplica sólo en caso de que el tipo de casa lo contemple)

En el caso de calentadores de agua semi-automáticos, es necesario apagar el calentador después de utilizarlo y así evitar el sobrecalentamiento. En cualquier calentador, evita golpear el depósito y el centro de control. Revisa que las conexiones con la tubería estén libres de fugas. Da un mantenimiento general por lo menos una vez al año.

11. Bardas (aplica sólo en caso de que el tipo de casa lo contemple)

En ningún caso podrán utilizarse como elemento estructural de apoyo o como muro, al realizar algún tipo de ampliación o crecimiento de la casa, ya que no están preparadas para esto. Procura darle un acabado texturizado -en caso necesario y aplica una pintura vinílica que armonice con la casa. Consulta el Reglamento Interno en caso de requerir alguna modificación a la barda original.